Génesis 1 Biblia del Peregrino (Luis Alonso Schökel, 1993) | 31 versitos
1 Al principio creó Dios el cielo y la tierra.
2 La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas.
3 Dijo Dios: Que exista la luz. Y la luz existió.
4 Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de la tiniebla:
5 llamó Dios a la luz día, y a la tiniebla noche. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero.
6 Y dijo Dios: Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas.
7 E hizo Dios la bóveda para separar las aguas de debajo de la bóveda, de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue.
8 Y llamó Dios a la bóveda cielo. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo.
9 Y dijo Dios: Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes. Y así fue.
10 Y llamó Dios a los continentes tierra, y a la masa de las aguas la llamó mar. Y vio Dios que era bueno.
11 Y dijo Dios: Verdee la tierra hierba verde que engendre semilla y árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra. Y así fue.
12 La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno.
13 Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero.
14 Y dijo Dios: Que existan lumbreras en la bóveda del cielo para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años;
15 y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo para alumbrar a la tierra. Y así fue.
16 E hizo Dios las dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche, y las estrellas.
17 Y las puso Dios en la bóveda del cielo para dar luz sobre la tierra;
18 para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno.
19 Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto.
20 Y dijo Dios: Bullan las aguas con un bullir de vivientes, y vuelen pájaros sobre la tierra frente a la bóveda del cielo.
21 Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que las aguas hizo bullir según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno.
22 Y Dios los bendijo, diciendo: Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra.
23 Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
24 Y dijo Dios: Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies. Y así fue.
25 E hizo Dios las fieras de la tierra según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles del suelo según sus especies. Y vio Dios que era bueno.
26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Y los bendijo Dios y les dijo: Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra.
29 Y dijo Dios: Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento;
30 y a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra a todo ser que respira , la hierba verde les servirá de alimento. Y así fue.
31 Y vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.

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Introducción a Génesis

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Notas

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Diccionario segun la Biblia de Jerusalén

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1.- Aarón
(hebr. 'ahárón: significado desconocido; ¿emparentado con 'árón, arca?), ( Leví), hermano de Moisés.

 
 
 

Catecismo

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1.- 1
Dios, infinitamente Perfecto y Bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para que tenga parte en su vida bienaventurada. Por eso, en todo tiempo y en todo lugar, está cerca del hombre. Le llama y le ayuda a buscarlo, a conocerle y a amarle con todas sus fuerzas. Convoca a todos los hombres, que el pecado dispersó, a la unidad de su familia, la Iglesia. Lo hace mediante su Hijo que envió como Redentor y Salvador al llegar la plenitud de los tiempos. En él y por él, llama a los hombres a ser, en el Espíritu Santo, sus hijos de adopción, y por tanto los herederos de su vida bienaventurada.

Catecismo de la Iglesia Católica

 
 

Compendio DSI

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1.- 1
La Iglesia, pueblo peregrino, se adentra en el tercer milenio de la era cristiana guiada por Cristo, el « gran Pastor » (Hb13,20): Él es la Puerta Santa (cf. Jn10,9) que hemos cruzado durante el Gran Jubileo del año2000. [1] Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida (cf. Jn14,6): contemplando el Rostro del Señor, confirmamos nuestra fe y nuestra esperanza en Él, único Salvador y fin de la historia.
La Iglesia sigue interpelando a todos los pueblos y a todas las Naciones, porque sólo en el nombre de Cristo se da al hombre la salvación. La salvación que nos ha ganado el Señor Jesús, y por la que ha pagado un alto precio (cf.1 Co6,20;1 P1,18-19), se realiza en la vida nueva que los justos alcanzarán después de la muerte, pero atañe también a este mundo, en los ámbitos de la economía y del trabajo, de la técnica y de la comunicación, de la sociedad y de la política, de la comunidad internacional y de las relaciones entre las culturas y los pueblos: « Jesús vino a traer la salvación integral, que abarca al hombre entero y a todos los hombres, abriéndoles a los admirables horizontes de la filiación divina ».2

Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia